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Mostrando entradas con la etiqueta Edurne. Mostrar todas las entradas
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sábado, 5 de marzo de 2011

Hombres y te quieros

Hombres... causa mayor junto al alcohol de la mayor parte de nuestros problemas e indispensables si no tienes pilas.Tan indispensables que, en ocasiones, acabamos enganchadas a ellos algo más de lo que nos gustaría. Y eso trae consecuencias... ¡Sino que se lo cuenten a Edurne!

Ayer me la encontré y empezamos a ponernos al día, cuando me lo contó no pude dejar de imaginar que clase de inmundas, terribles y macabras torturas habría empleado yo en su caso para cargármelo. ¡Ella se reía! Ufff, maldito amor.

Pero a lo que iba, la cuestión es que el lunes pasada recibió una llamada de su chico: Le digo que TENÍAN QUE HABLAR, QUE ERA SERIO y que PREFERÍA HACERLO A LA CARA, que ÉL SIEMPRE LA QUERRÍA, etc. etc. para después soltarle que ¡encima hasta el viernes nanai de la china! Edurne sobrevivió a la semana a base de apoyo humano femenino e inspiraciones profundas. ¡Y por fin llegó el viernes!

Rauda y veloz nuestra protagonista bajó de su casa a encontrarse con su estresante novio puesta en lo peor, mientras medio mundo se mordía las uñas esperando noticias suyas. Llegaron, frente a frente y tras muchas vacilaciones el tío le soltó: Te quiero.

Efectiviwonder nenas y nenes, esa era la gran confesión. Que la quería, que la quiere, que la querrá. Está claro que de ser yo la protagonista de esta historia, el tío en cuestión habría seguido queriéndome bajo tierra, pero con el alivio a Edurne se le olvidó la semana y el estrés y simplemente lo besó.

¡Cómo para no! Con lo que le ha costado que por fin el chaval se abra. Y mientras me contaba todo esto se reía y reía, y es que hombres...

Causa principal de nuestros problemas junto al alcohol... pero y es que ¡como nos gustan a nosotras los problemas!

sábado, 10 de julio de 2010

La princesa Edurne progresa adecuadamente

Edurne se ha convertido en toda una princesa del lado oscuro. Joder, no me extraña que luego digan que las mujeres somos malas. ¿Malas? Mala es la droga, malas son las mañanas de resaca y malas son las colas en un baño público. Pero las mujeres somos otro mundo, cuando queremos no es que seamos malas ¡es que la madrastra de Cenicienta, Blancanieves o la-que-****-sea parecen la madre Teresa a nuestro lado! Exagerado. Manipuladoras, maquiavélicas, imprevisibles, metódicas,... ¡me encanta! Es más, cada vez que alguien me llama mala o cabrona, le doy las gracias. Es todo un cumplido hoy en día. Prefiero eso a "ay morena, te haría un traje de saliva"...

Total, a lo que iba. Ayer Edurne me contó su último plan maquiavélico-para-volver-loco-a-su-novio. Empezó comentándome: -Ay Astrid que ya no soy una ninfómana, he superado la fase de maniática sexual.

-¿Y eso?-Le pregunto mientras me río.

-Pues nada que el otro día empezó a meterme mano y tal... y cogí lo paré y le dije "¡No quiero hacerlo hoy, respétame como mujer!", y así lo tengo desde hace cinco días. Ahora casi me da miedo hacerlo con él, porque cuando me agarre me lo va a hacer por las cinco que nos hemos saltado-Se ríe mientras me lo cuenta. Me encanta Edurne, me parto con ella.

Pero ahí no acaba la cosa, y me sigue contando:

-Quizás mañana se lo merezca y lo hagamos, ¡pero la semana que viene se la voy a liar! Le voy a poner una peli de American Pie que siempre que la ponemos lo hacemos y me voy a negar.

-¡Qué mala eres!-Me río.

-Hay que ser firmes, esto lo aprendí de ti.-Me contesta.

Sí, sigue siendo muy pero que MUY insegura, sigue dudando a todas horas, pero va cogiendo confianza en sí misma, y lo que es más, ya se atreve a jugar con él así. Ha descubierto que más allá de que te regalen rosas y bombones, de que te lleven de la mano al baile, hay más cosas. Cosas como los juegos, el gato y el ratón, y el amor sin tapujos o tonterías. Sin esperar que sea todo de color de rosa, porque si lo quieres rosa te toca pintarlo a ti. Ninguna hada madrina lo va a hacer en tu lugar. Definitivamente, como maestra debo decir que Edurne progresa adecuadamente.

lunes, 17 de mayo de 2010

El poder del chantaje sexual

Edurne: A ver, es que no tienes novio solo por el sexo.

Astrid: Entonces si no es por eso, ¿para qué vas a tener novio?

Edurne: ¡pues para tener una relación!

Astrid: Bah, y ¿para qué vas a querer una relación? ¡Para tener el sexo asegurado! ¡Y a veces ni eso tienes!

Y es que es uno de los temas que suelo discutir a menudo con Edurne. Hoy hablábamos en la cafetería sobre la negativa a quedar hoy de su novio. Le ha dado razones y todo, pero no son suficientes para Edurne. Se lo ha advertido: no la va a ver en una semana porque ella no va a tener tiempo para quedar. Pero él no ha cedido, no puede y punto.

Edurne se ha pasado el resto del día de morros. Pero no se ha dado cuenta de una cosa: pidiéndome desesperada que le llame yo para intentar que él baje, y esa amenaza que luego no va a ser capaz de cumplir, no consigue nada. Solo darle a él el poder.

Sí. Porque vamos a dejarlo claro. Cada uno tendrá una relación por lo que sea. Edurne en su mundo de princesitas dice que el sexo no puede ser una razón, bien, si el sexo no es uno de los motivos por los que se mantiene una relación con alguien... Yo por lo menos, entonces preferiría comprarme un perro: babean menos, y solo echan mierda fuera de casa. O sea, porque al fin y al cabo, sexo es precisamente lo que te puede dar un tío y no un perro (siempre habrá excepciones de gente rarita degenerada). Total, que Edurne lo verá como quiera, y será que ahí en lo alto de la torre de su castillo el oxígeno no llega... Pero yo sé, que su novio como tío que es tiene el suplente de su cerebro en la entrepierna.

Así que sabiendo esto... ¡Cómo no aprovecharse! El sexo es poder. Y el poder... el poder es que simplemente mola. Total, que sabes el punto débil de tu enemigo ¡aprovéchalo! Cada vez que ella se muestra ansiosa y él se niega, le está dando poder. Cada vez que bajo coacción me obliga a mandarle un sms intercediendo a su favor, le está dando poder. A este paso poco le falta para acabar con el síndrome perruno (véase sindromes).

Ay princesita, que el príncipe no fue casa por casa con un zapato en la mano porque se habría enamorado, ¡sino porque Cenicienta le había prometido sexo otro día y él no se aguantaba!

Chicas, haber si nos lo metemos en la cabeza, de la misma manera que de nada sirve tener un vestido precioso si no tienes unos zapatos con lo que ponertelo... de nada te sirve tener el poder si no sabes utilizarlo...

viernes, 14 de mayo de 2010

Con un café en la mano: Injustos porcentajes

Sentada en mi sillón con el café en la mano reflexiono a las siete de la mañana. No hay mejor hora para hacerlo. Cuando todavía nadie ha intentado lavarte el cerebro durante el día y el café te ilumina las ideas. Vamos, solo me faltaría el porro para convertirme en filósofa ahora mismo.

Y hoy toca reflexionar sobre números y estadísticas. Sí. Esa ciencia que dice que, si estamos tú y yo, y yo tengo dos ferraris; cada uno tenemos uno. Pero ignorando eso, me encanta la estadística. Leer sobre estadísticas y porcentajes. Salen a la luz infinitas curiosidades.

Comento que hace poco confirmé lo que les había oído a varios tíos durante meses. ¿Sabíais que por cada hombre en el mundo hay siete mujeres? Por lo visto es un dato muy conocido, aunque no sé si algo exagerado. Pero en el caso de que fuera cierto, esto plantea un millón de preguntas y dudas.

Veamos. Si por cada hombre hay siete mujeres en el mundo... ¿quiere decir que seis de cada siete mujeres se quedarán sin pareja? Bueno, tendríamos que bajar el porcentaje al quitar a las mujeres lesbianas que encima de no competir, nos quitan competencia (I love all you!!!). Pero como también existen hombres homosexuales y esos nos hacen más pequeño el mercado... Vamos a dejar la estadística así.

Pues eso,¿quiere decir que seis de cada siete mujeres estamos destinadas a quedarnos sin pareja? ¿o quiere decir que nos los turnamos? Eso querría decir que el número de relaciones a lo largo de la vida que mantiene un hombre tendría que ser unas siete veces superior que el de una mujer para que fuera proporcional y todas pillaramos cacho... Jummm...

Otra posibilidad, la tabú, la que nadie quiere ni ver (o eso dicen), es la de compartirlos. Si podemos compartir barra de labios... ¿no podremos compartir hombres? Muchas se horrorizarán ante semejante idea: "¡No!¡No!¡No!" Ya me parece oír a Abigail y Edurne escandalizándose. Dirían que eso es infidelidad y que el amor es único etc, etc, etc. Pero cuando hice la encuesta sobre el tema el poliamor ganó 13 a 5. ¡Zas! Es aplastante. Total que chicas, una de dos: o tomamos la filosofía de compartir es vivir... o empezamos a fabricar Jonny Deeps clonados. Personalmente la segunda idea me atrae más. Yo quiero dos.

Pero lo más curioso ¿sabéis qué es? Que los datos muestran que hay mayor número de mujeres infieles que hombres, solo que la de los hombres son más sonadas porque no tienen un mínimo de discrección y son capaces de ir por ahí con la bragueta abierta. Hace un par de días una chica me contaba la aventura que piensa correrse (muy apropiado el verbo...) con uno de los amigos de su novio. Lo tiene todo calculado al milímetro. Sin embargo también he sido testigo de algunas infidelidades de hombres, en serio, vaya chapuzas.

A mí se me ha acabado el café y también las ideas. Así que si alguien encuentra una solución al asunto que me la cuente. Mientras... solo me queda esperar los avances en el campo de la clonación.

lunes, 3 de mayo de 2010

Preguntando al personal, vol. I: ¿Se puede estar enamorad@ de dos personas al mismo tiempo?

En circunstancias normales lo que la gente opine sobre estos temas me importa tanto como que Plutón al final sea o no planeta(aunque que dejen de marear ya el asunto dios), principalmente porque a estas alturas tengo asumido que no demasiada gente comparte mi perspectiva del asunto y es inútil discutirlo. Ni ellos me van a cambiar, ni yo voy a intentar cambiarlos a ellos. Total, que suelo preferir no discutir estas cosas.

Pero llevaba una semana dándole vueltas al asunto: ¿se puede o no se puede? Y como ni yo misma lo tenía muy claro he decidido usar el método encuesta. Es rápido, sencillo, y a la gente le encanta contestar encuestas (menos las telefónicas claro). En serio, les encanta. Hoy un par casi se me echan encima.

Así que como he encontrado mucha colaboración al respecto he pensado en empezar a hacerlo más a menudo, siempre es curioso. La verdad es que esperaba el resultado contrario. Esperaba a princesitas que esperan a su ÚNICO príncipe azul, pero parece ser que incluso las princesitas bailan con más de uno en el baile. He aquí los resultados:



Gana el SI 13 a 5. I think so. Bueno y luego está Edgar con su "no sé"... cielo mío, con lo que no sabes se podrían escribir unos cuantos libros, los suficientes como para llenar la biblioteca de la universidad de Salamanca... pero en fin. Me habría gustado hacerle la pregunta a más gente pero la comunicación está... bien, vamos a dejarlo en difícil.

Lo que más me ha sorprendido es que la gente se muestre tan rotunda en el sí porque sé que ni la mitad de ellos se esperan la consecuente pregunta que va a tener su respuesta. Ya veremos sus caras... y sus respuestas. Yo sigo apostando por el sí, incluso conociendo la siguiente. Bueno, ¿y tú que opinas?

viernes, 30 de abril de 2010

Aquí y ahora

¡Ya estoy buscando vestido de boda! Of course, no soy yo la que se casa, sino Edurne. Bueno, en un futuro. Su novio le a regalado un precioso anillo de compromiso. Está emocionada, feliz, el mejor regalo que le han hecho nunca dice. Me alegro por ella, se nota que lo quiere y que él la quiere. Y es que una promesa así no se le hace a cualquiera ni en cualquier momento. Decir que quiere pasar el resto de su vida contigo es algo que sueñan con oír miles de chicas en el mundo, y suspiran cuando a otra se lo dicen. Envidia, envidia sana supongo; claro.


Pero no todas suspiramos, yo por ejemplo. Que me alegro muchísimo por ella porque realmente ha encontrado lo que buscaba, es indudable, pero desde luego yo me aterraría si me pasara eso. Soy así. ¿El resto de su vida conmigo? Uff son cosas que ni después de una botella de vodka y diez chupitos de ballantines sería capaz de oír sin salir corriendo. Sí, ante semejante declaración, incluso en esas condiciones sería capaz de huir en menos tiempo de lo que él tardaría en arrodillarse.



Porque yo no quiero un anillo. Ni un collar, ni nada de eso. No, no. Prefiero por ejemplo entradas para un concierto de mi grupo donde poder gritar y saltar como loca a su lado. Habrá quien diga que el anillo es para siempre, y el concierto se acaba. Pero se equivocan, el recuerdo perdura por siempre. Además, yo no quiero promesas de futuro ni sueños de princesa. No quiero que hipoteque su vida prometiéndome estar a mi lado por siempre ni un chalet a las afueras de una ciudad, con jardín, perro y toda una tropa de niños. No. S


Yo quiero que me regale un beso que me quite la respiración hasta que se me queden los labios azules. Una fiesta sin fin donde cada noche vuelva a conocerme. Quiero aventura; día y noche. Que cada mirada resulte algo nuevo, que la rutina nunca nos atrape porque nosotros vamos más rápidos en moto y que cada vez que nos veamos sea como el primer día.


Quiero que lo vivamos al minuto, al segundo, al momento. Que no haya ni un pasado ni un futuro, solo este presente; porque no podemos saber cuando terminará. Que saboreemos cada instante como si fuera la mejor copa que ha tomado en toda su vida. Que nos fumemos nuestros besos y caricias con la intensidad con que lo hace aquel que da la primera calada. En definitiva, no quiero que hipoteque un futuro, quiero que me ofrezca un presente. Al fin y al cabo, es lo único seguro. El aquí y el ahora.



jueves, 15 de abril de 2010

Ninfómanas orgullosas sin fronteras

No hay término medio. O eso dicen. O somos unas estrechas o unas putas. Sí. Ligar hoy en día siendo mujer es todo un arte. No puedes parecer demasiado "liberal" pero tampoco que parecer que llevas un cinturón de castidad. Control de las palabras, gestos, etc. Pff resulta estresante.

Muchas, como Edurne, pasan y buscan lo que quieren, punto. A su chico... lo acaba agotando. Y es curioso lo mucho que les fastidia eso a ellos. "¿Lo hacemos otra vez?" y en vez de admitir que no pueden, que están agotados, que digan lo que digan nunca podrán competir con el sexo femenino en potencia y resistencia en este tipo de... mm ¿deporte?, ¿qué hacen? ¡Echan la culpa a la chica! "¡Es que eres una ninfómana!"

Sinceramente creo que es el único término medianamente culto que los hombres controlan, y solamente porque supone su modo de excusarse. Entre el shock que provoca que a una la tachen de enferma mental y el shock (¡todavia mayor!) de ver salir una palabra con cierto nivel cultural de la boca de un hombre... Pues claro, una se queda a cuadros. Y al final hasta se lo acaba planteando ¿seré yo realmente una ninfómana?

Bah...En fin, yo lo tengo claro. El día en el que las mujeres seamos capaces de reproducirnos por nosotras mismas... los hombres desaparecerán por algún juguetito que vaya a pilas (de las de Duracel por supuesto, que duran y duran y duran...).

Mientras tanto, solo queda que nos unamos. Yo pienso formar una asociación de apoyo, incluso ya tengo el nombre...

NINFÓMANAS ORGULLOSAS SIN FRONTERAS. Pienso hacer pins.

viernes, 9 de abril de 2010

El robo del siglo

Vía internet hoy me he reido como nunca y todo gracias a Edurne, con la que hacía demasiado tiempo que no hablaba.

La recordaba como una princesita, sí, con corona incluida y todo;y sigue igual ¡pero lo que no me esperaba era lo de después! Me cuenta que ha aprovechado las vacaciones para estar con su novio. Pero no solo eso, y es que últimamente ¡a todo el mundo le ha dado por hablarme de sexo! Joder, que el sexo es para practicarlo no para hablarlo(como bien dice la vikinga xD), pero bueno ahí la he dejado explayarse a gusto.

Total, que me ha estado detallando su intensa vida sexual (posturas, juguetitos y demás cosas que omitiremos por no ser aptas para el público en general). Hasta ahí mas o menos normal, es feliz con él y ***** mucho, ¡me alegro por ella! Ademas como ella misma ha dicho: Con tanto ejercicio...¡Me voy a quedar hecha una modelo!

Pero ha sido otra cosa lo que realmenteme me ha hecho reir y me ha sorprendido. Lo que Edurne le ha robado a su novio. ¿El corazón? Bah no, eso quizás también, pero también algo mejor y mas importante: los huevos. Sí. Si a las chicas les afecta el síndrome perruno digamos que hay ocasiones (¡pensaba que era imposible!) en que los hombres se ven afectados por otro. Todavía no le he puesto nombre porque ¡como es el primer caso que veo en la vida real! El tío en cuestión pierde todas sus agallas (o cojones, huevos, orgullo,... en fin, cada cual que lo llame como quiera) y acaba a los pies de ella. En este caso, de Edurne.

Edurne es una fragil princesita ansiosa, enamorada e insegura, algo celosa que necesita tener a su novio a menos de diez metros a cada instante, pero que ha sabido de alguna manera (¿quizás a base de sexo? ¿¡podría ser!?) dominar a su chico hasta el punto de conseguir lo que los padres de él no han conseguido nunca (que estudie, limpie, se comprometa con algo). Lo quiere y él la quiere. Lo ata corto y el babea por ella. Sí, definitivamente va a ser el síndrome perruno. A este perro lo han castrado, ha sido el robo del siglo. Un robo... cojonudo.

Retazos de una vida pasada, pero no por ello menos válido.

Que no te engañen. No existen los cuentos de hadas, las princesas viven en cuentos de terror. Cuentos donde nadie dice lo que piensa, ni hace lo que desea; sino lo que se supone que tiene que decir y hacer. Allí, los vestidos y zapatos son incómodos, no dejan correr; ni vivir en realidad. Los príncipes no son tan buenos y no protegen, solo aprisionan y ahogan. Los dragones a su lado son una bendición, y es que por lo menos a esos puedes odiarlos. Porque el problema comienza cuando quien amas es quien te está matando por dentro.