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domingo, 8 de enero de 2012

Amores y trabajos

En realidad debería estar durmiendo para seguir trabajando mañana... Culpable. Pero me apetecía demasiado escribir. Estos días estoy desconectada del mundo, de mis chicas, de mis chicos, de todos cuanto quiero. Y es que este va a ser un mes estresante: salgo pronto y vuelvo tarde. Pero si todo va según lo previsto, habrá valido la pena, y mucho además.

Las noticias del exterior me llegan con cuentagotas. Pero casi mejor eh, ¡que sino me dan envidia! A Bucay lo veo más porque la cercanía lo permite pero él también está de trabajo hasta arriba y con poca cosa que contar. El resto de lo que sé me viene online: Karl con un nuevo ligue -¿habrá que ponerle nombre?-, David pues con sus rollos como siempre -tengo que mantener con él una charla urgente, pero habrá que esperar a febrero... y eso siendo urgente, ay dios-, de las chicas poco nuevo la verdad. Más amores, qué pasa? últimamente todo el mundo se enamora? Debo de ser el bicho raro, a tope. Kira anda colgadísima perdida por un tío que, desde luego, me gusta para ella; tiene buen gusto. Es un buena gente, solo espero que empiece a dar pasos hacia él! Que si no te mueves nada se mueve Kira!

Siguiendo con los amores está Ela. Bueno, ya dije que tenía novio verdad? Pues que deje de acapararla del todo! Tengo ganazas de verla! Al fin y al cabo la necesito, joder, la echo en falta.

Pues así va el mundo. Mientras unos se enamoran, otros intentamos hacer lo propio con nuestro trabajo... ¡y es que alguien tendrá que levantar el país! Me gusta. Más que nunca, siento que las cosas funcionan sin que tenga que controlar nada.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Reencontré.

Qué bien sienta estar de vacaciones. Todo el mundo debería probarlo de vez en cuando. Creo que queda claro que a la par que mi humor, mi frágil salud -es todo lo que tengo de damisela en apuros- ha mejorado también. Si a eso le añades que comencé mis vacaciones el viernes pasado... pues eso, la vie en rose.

Aunque no os creáis que todo es perfecto. Empezando porque aunque oficialmente de vacaciones, sigo teniendo muchísimo trabajo; y terminando porque se acerca Nochevieja y, como siempre, yo todavía no me he comprado el vestido ¡por no romper con las tradiciones, eh!

Haciendo gala de una madurez que pocas veces me invade -e influida porque Ela ya me ha estado dando la chapa con el tema- iré mañana a ver si encuentro por la ciudad algo que me guste y que me vaya a gustar llevar durante una larga noche y consiguiente mañana -que si nos vamos de fiesta, nos vamos de fiesta-. Así, además, solucionaré algo de papeleo que llevo dejando aparcado desde hace siglos.

En fin, me encanta la Navidad. Es el momento en el que ser insufriblemente nostálgica y romántica es correcto. Hay que aprovechar y dejar el cinismo para la vuelta.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Placentero desconcierto.

Este fin de semana me ha dado mucho sobre lo que pensar. En otras circunstancias habría entrado en fase de ataque de nervios muy pronto, pero conseguí controlarlo, consiguió que lo controlara. Curioso, muy curioso. Ahora solo me queda recuperar mi preciosa pulsera, cero valor monetario, mucho valor sentimental. Todavía me cuesta respirar un poco, pero creo que es más por el exceso de cafeína. Al fin y al cabo me he desahogado bastante con Ela, y en nada he quedado con Bucay, espero poder hablarlo con él. Todavía recuerdo cuando la vida era sencilla... qué tiempos, y ¡qué aburridos que éramos! No cambio ninguna de estas sensaciones -ni la angustia, ni la resaca, ni la falta de control, ni el control, ni nada- por nada del mundo. Me estoy volviendo una especialista en vivir.


miércoles, 22 de junio de 2011

I´m back

Después de ruegos y súplicas y lamentos y recriminaciones y el-de-arriba sabe qué más por fin me digno a actualizar esto. Han sido un mes y pico de mucho trabajo, estrés y todo ese rollo. Pero se puede decir que también ha sido un éxito en lo profesional.

Por el lado sentimental, el panorama es bastante desolador, ninguno de mis informador@s me trae noticias frescas sobre nadie, parece que más que enamorar el verano nos ha dejado sudando y exhaustos. De todas formas siempre hay algo y esta vez corresponde a Ela.

Sí, Ela. La de la vida amorosa desastrosa, la del currículum que ni si los eligiera en una cárcel de máxima seguridad, esa misma. ¿Recordáis a Blink? ¿Relación de tres? Algo ya nos va sonando ¿no?

Pues eso, que las vueltas que da la vida. Blink ha pasado de ser el cabrón que destrozó a Ela a ser "su chico". Qué monos, tan monos que son empalagosos. Pero oye, me pongo en pie, les aplaudo y hasta les hago una reverencia, se les ve felices. Va a ser cierto eso de que el amor atonta, pero bueno, la tontería se lleva mejor entre dos. Y ahí andan.

La cosa empezó ya hace tiempo, quizás por... ¿mayo? Sí, ¿qué pasa? En mi percepción eso es mucho tiempo. Total, que como gurú de todos estos rollos y buenísima amiga que soy, le advertí a Ela desde el principio que anduviera con pies de plomo, que ya se la había jugado un par de veces y a mí ya no me quedan clinex. Al fin y al cabo todas teníamos miedo, la cabra siempre tira al monte ¿no? Pero mira tú por donde, va a resultar que sí que hay quien se reforma y este lo ha hecho.

Ha pasado de cabra a corderito domesticado, ¡y mejor! Para Ela ha sido como un verde, se pasa el día sonriendo y ni ella sabe por qué, pone voz de niña pequeña cuando se queja de él y se caracteriza por esa languidez de movimientos tan monina. Vamos que solo les falta hablar por móvil (cosa que hacen, para mi gusto, demasiado) y terminar con un: cuelga tú.

Sinceramente, desde las ganas de repartir alegría, amor y todas esas cosas que suelo repartir yo, espero que el momento de colgarse el uno al otro nunca llegue, porque hacía tiempo que nunca la veía tan feliz. Y sí, se lo merece.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ela y su carrera amorosa-pseudocirco

Si es que iba siendo ya necesario. Después de estar un poco demasiado desconectada del mundo online, vuelvo con fuerzas renovadas y miles de cosas que teclear.

Dedicaremos el día de hoy, a una mujer que cada día me sorprende más, y es que no gano para sustos cuando de su carrera amorosa se trata. La última brutal y surrealista ocurrió hará ya varios meses (me disculpo por la tardanza) y es hoy cuando me he decidido a hacer una recopilación de sus rollos-líos-o-como-leches-queráis-llamarlos.

En su más tierna infancia (sí, hasta Ela ha tenido de eso) apareció aquel al que llamaremos Berto. Ella era ingenua y él también, por qué no. Tras múltiples charlas online, risitas y todas esas cosas monas que hacíamos por aquél entonces, y alguna que otra intervención de moi aquí presente, pasó lo que tenía que pasar. Un glorioso día, de esos en los que el verano parece cercano, quedaron y Ela tuvo su primer beso. Que no fue tan sencillo eh, ya que fue en casa de ella, y no os hacéis a la idea de lo que cuesta evitar a todo un bloque de vecinas cotillas.

Pero por cosas de la vida, o más bien de la testosterona acumulada del género masculino, el niño decidió pues que él no quería nada ahora que se acercaba el verano ya que iba a estar lejos. ¡Ja! ¿Lejos? ¡Será cerca! Cerca de las tetas y boca de otra porque vamos...

Pero bueno la vida siguió con sus más y sus menos, y Ela y su happy face. Es entonces cuando entrará en escena el siguiente: Héctor. Héctor, un año mayor que Ela, fue su primer rollo casual cargado de drama. La historia fue bien hasta las fiestas de cierto pueblo cercano. Después de habernos pillado la cogorza del mes andábamos por la playa, lo cual en nuestro estado de embriaguez era lo mejor (no duele si te caes al suelo) y el ambiente estaba asegurado. Yo que iba sobria (no, no me amamantaron con alcohol), junto con un par más estábamos intentando que Ela mantuviera las formas, lo cual era complicado porque entre el jaleo que había y que las demás también le habían dado a la botella... Total, que en una de esas la perdimos de vista. Tardamos poco en localizarla (lo que tardé en darme la media vuelta) y ahí estaba, a la entrada de la playa, al lado del paseo. Pero tenía compañía... Nos acercamos, pero para cuando llegué el tío en cuestión ya había puesto sus manos sobre ella. Casi la besa, casi. No llegó a hacerlo porque Ela, sin siquiera saber donde estaba se balanceaba adelante y atrás como un niño con pañales, y llegamos justo justo.

Todo habría quedado en un susto de "qué malvada gente ronda por ahí aprovechándose de chicas inocentes" de no fuera a ser por las malas lenguas. La historia, tergiversada y poniendo a Ela de puta para arriba, llegó a oídos de Héctor, que se enfadó y enrabietó hasta decir basta. Un día de fiesta en una discoteca, tras juegos previos, Héctor y Ela retomaron su rollo casual sin dramas. Y así estuvieron hasta que se acabó, al fin y al cabo, todo lo bueno se acaba ¿no?

Entonces apareció Larson y después otra vez Berto. Y es que Ela, como muchas de nosotras, es reincidente cuando se trata de hombres. Lo de Berto ocurrió en carnavales... y es que ¡ay los carnavales! Porque en los siguientes de otro barrio, fue Iván (novedad, ya que nunca antes se había liado con alguien que no conociera de antes).

Es después de esto, con la llegada de otro verano cuando entra en juego mi juguete favorito. Sí ¿qué pasa? Ela y yo compartimos. Y es que Edgar pasó las fiestas de dos de nuestros barrios habituales con Ela perdidos bajo las estrellas en algún sitio montando su particular fiesta.

Pero ay! la reincidencia... y es que no hay terapia de choque aún contra Berto, y ese mismo verano... Cayeron. Ya con práctica en lo que viene siendo esquivar a las vecinas cotillas y con mucha más experiencia a sus espaldas, y desde luego sin la misma inocencia del principio. Para fumarse un verde decían... fumar al final no sé si lo harían, pero que rememoraron tiempos pasados... seguro.

Bah, al final fue una época de vaivén, sin nada más allá del aquí te pillo aquí te mato si exceptuamos a Héctor.

Pero entonces apareció Iñaki. Casualidades de la vida quisieron que coincidiéramos en otras fiestas con el chaval (¿por qué empiezo a tener la sensación de que nos pasamos la vida de fiesta?)y resultó que una de nuestros contactos lo conocía. Iñaki, que se había encandilado con Ela, consiguió contactar con ella a través de nuestro contacto. Es aquí donde comienza una espiral de adicción para Ela, casi tan fuerte como la que tenemos con los cigarrillos o la fiesta.

Y es que estuvieron una temporada quedando, pero Iñaki que era algo más mayor que Ela, pretendía ir quizás algo rápido. Algo a lo que Ela no estaba dispuesta. Y entre que si sí que si no, Ela decidió que se acabó. Pero la carne es débil y como la mayoría de nosotras, Ela es carnivora a tope. Así que vuelta con él, y fuera otra vez; y así como si fuera uno de esos bailes típicos del oeste: adelante y atrás, adelante y atrás. Asta que paró la música. Todavía hoy hay algo de resentimiento contra Iñaki en Ela por haberla metida en ese círculo vicioso, y todavía hoy las miradas entre ellos cuando se cruzas son bien curiosas. Pero eso es otra historia... ¡así que sigamos!

La vida siguió su curso y llegamos a (como no) un viaje que hicimos con fiesta incluida. Allí fue otro compañero de viaje el que cayó, una bonita cosa de una noche que no volvería a repetirse. Y es así como acabamos en... ¡otros carnavales! Será ahí donde Abel y Ela, en casa de Laura esa noche, iniciarán su lío para seguirlo más tarde en un fin de semana de casa rural. Lo cual es curioso, porque si vemos las vueltas que da la vida, descubriremos que es Laura la que al final mantiene una relación con Abel ahora (pero esa es también otra historia).

Al tiempo y tiempo, y es que entonces entra en juego el tipo más reciente. Quizás con el que ha mantenido la relación más tóxica: Y es que eso era una relación a tres en toda regla. El chaval, al que conoceremos como Blink, no solo andaba metido en un rollo tipo casual con Ela, sino que mantenía una relación estable con otra chica desde hacía tiempo. Cuando nuestra protagonista tuvo noticias de aquello le pidió explicaciones a Blink, que más ancho que largo le dijo que no mantenían una relación que de vez en cuando salían por ahí pero nada más. Ela, cegada en su círculo, aceptó sin darse cuenta de que quizás eso se les estaba yendo de las manos. Y es que la gente es cotilla, de lengua larga y retorcida y afirmaban que Ela era "la otra". Al final, todo quedo como una relación "a trois" que con el tiempo se fue apagando hasta que un buen día, con aplausos por mi parte, eso terminó. Y no es que yo esté en contra de las relaciones liberales ni mucho menos ¡me requeteencantan! Pero siempre y cuando todas las partes lo sepan (cosa que dudábamos sobre la otra chica) y todo el mundo lo acepte. Pues eso, al final terminó y paradojas de la vida, aunque Ela no quiere ver a Blink ni en pintura, ahora mantiene una cordial amistad con la otra chica (que por cierto, dejó a Blink: ¡chicas unidas, jamás serán vencidas!)ya que es camarera de vez en cuando en nuestro bar favorito.

Y así se cerró otro círculo vicioso y otra rana que volvió al lago.

Esta historia termina en el pasado verano, quizás algunas recuerden la entrada que dediqué a nuestros "amigos" holandeses, pues eso, que no solo yo me hice amiga de ellos. Ela está de acuerdo conmigo en que Holanda es un país maravilloso por cuestiones... llamémoslas antropológicas.

En fin... y es que si echamos la vista atrás menudo zoo el de Ela. ¿De dónde han salido semejantes especímenes? Los únicos decentes han sido los de una noche... ¡y quizás porque no les dio tiempo a fastidiarla! La gota que colma el vaso ocurrió hace un par de meses cuando Ela me contó la proposición que le había hecho un antiguo compañero de clase (del que yo no tengo recuerdos, pero esa es mi memoria, nula como siempre). Fue por msn, chat o cualquiera de esas pseudo-formas de comunicación y fue tal cual:

Espécimen de otro planeta: -¿Tienes novio o alguien en mente?
Ela: -No, la verdad
EDOP: -Es verdad, ya me acuerdo que eras un poco rara y tenías carácter...
(Ela en su interior flipando, algo así como... wtf?): ¿rara? ¿por qué?
EDOP: No sé, te recuerdo así pero tenías algo que en su tiempo me gustó. Un día de estos me gustaría dar una vuelta contigo...

Yaaaa claro, ahora se le llama "dar una vuelta"... Supongo que no hará falta decir que la respuesta de Ela fue una negación total y que hizo todo lo posible por evitar nuevos contactos con semejante especimen. No, si ya lo decimos nosotras, nos falta el latigo para ser domadoras en el circo.

domingo, 12 de diciembre de 2010

POR FIN!

Y vuelvo a renacer. Joder, hace meses que no me sentía así. ¿Así cómo? Como yo misma. He necesitado una fiesta y un pequeño empujón para lanzarme, soltarme la melena y ser yo misma.

Me olvidé de él. Por completo. E hice todo eso que tenía ganas de hacer pero que me había prohibido por una vana esperanza de, así, conseguirlo de nuevo. Tonteé, mucho. Bebí y fumé de gorra, mucho. Hablé con todo cristo, y lié a algún que otro, mucho.

Bien, por fin era yo con Ela. Ela y yo sin ataduras. Riéndonos, bebiéndonos el mundo.

¡Joder si! ¡He vuelto! Se acabaron los días grises, los días de lluvia en mi alma. Y volvieron las ganas de fiesta, de explorar lo inexplorado, de hacer lo imposible y volverlo posible.

Queda Astrid para rato.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Noches jóvenes, noches nuestras

Años luz que no se respiraba esta tranquilidad. Es sábado por la mañana. Suena "meet me halfway" de Black eyed peas y el olor de mi café recién hecho asciende desde la taza y me embota los sentidos. Tecleo al ritmo de la música pensando en bailar al ritmo de la música esta noche.

Porque a Ela y a mí la noche nos espera hoy. Brillante, plagada de estrellas y luces de colores del pub. De sorbos de aire frío y licor de madrugada. De locura propia y ajena.

La sensación de nerviosismo me avisa, algo va a pasar. Lo sé, siempre pasa. Pero somos optimistas, porque la noche es joven y nos sonríe a nosotras.

martes, 24 de agosto de 2010

Mi sueño ¡se lo llevó Ela!

¡Queda esperanza en este mundo! ¡Parece que cada vez vamos derribando más tabúes! Sí, sí. Parece que las relaciones libres, poligamia, o-como-leches-queráis-llamarlo cobran popularidad. Que se lo digan a Ela. Y es que se ha metido de cabeza a una. Bueno, todo hay que decirlo; al principio no fue por gusto y ella preferiría otra situación pero admite también las libertades que esta situación le da.

Cuento: Ela, muchachilla despreocupada y sin pareja, acabó una noche de fiesta después de haberse trincado la mitad de la producción de vino (en cubata de Kalimotxo, por supuesto)del país, liada con un tipo conocido por ahí como "el rubio" precisamente por ser rubio. Total, típico lío de una noche con posibilidades de llegar a durar más noches por compatibilidad y por moverse en los mismos círculos.

Y finalmente así fue. La historia se repitió alguna que otra noche más, con alcohol o sin él, pero vamos, más de lo mismo. Hasta que las (malas) lenguas empezaron a hablar. Y joder lo que decían. La bomba explotó, y salpicó bastante: El rubio, tenía novia.

Ela, incrédula y atónita ante semejante revelación no perdió el tiempo (bueno sí lo hizo, no deseaba apresurarse para darle la patada en el culo) en preguntarle. Y él respondió que no.

Pero aaayyyy, las malas lenguas siguieron hablando y los hechos decían otra cosa. Finalmente, volvió a hablar con el tío del tema y éste confesó ver a la otra de vez en cuando. Y se quedó tan ancho. Olé por él, y hostia por él por no hablar antes. Coño, estas cosas hay que decirlas desde el principio.

Pero bueno, Ela con su enorme capacidad para perdonar todo este tipo de cosas... decidió que por ella, OK. ¡Sí! Y bueno que decir que la otra chica, frecuentando los mismos círculos, debería ser ciega-sordo-muda para no haberse enterado; por lo que parece que también está de acuerdo en una relación de este tipo (cosa que desde luego Ela no ha comentado nunca con ella). Y el que está clarísimo que está de acuerdísimo con la situación es El Rubio que como suele decirse, está gozando (nunca había sido tan literal esta expresión) a dos bandas.

Aunque hay que decir que para meterse en una relación de este tipo hay que tener la cabeza fría para evitar celos, malos rollos y todo tipo de dramas varios... Y Ela, no tiene la cabeza del todo fría.

Así que de vez en cuando sueña con que El Rubio deja a la otra y se queda solo con ella... quizás al fin y al cabo no todo el mundo esté preparado para derribar ciertos tabúes. Aunque por otro lado, como ella misma dice, le tengo a él y cuando quiero puedo tener a otro... y explicaciones ¡a nadie!

miércoles, 28 de julio de 2010

Soy boomer

Me encanta ser la unica que me conoce a mi misma en miles de kilometros a la redonda. Lo amo, I love it. Malditos teclados extranjeros, no os asusteis por la falta de tildes o alguna que otra consonante. Los odio, I hate them, es imposible escribir algo decente.

Pero hay algo mas que odio, este donde este. Y es hacerle falta a alguien y no estar ahi para tenderle una mano. Pero hoy me creo boomer, o como hostias se diga. Si, si; ese que se estira tanto. O quizas la madre de "Los increibles".

Porque hoy busco el sol, me situo y se mas o menos por donde queda mi tierra, y mi gente. E intento tenderles una mano. A Ela, a Pili. A ellas que tanto me han dado, a ellas que tanto las quiero. Y me estiro y me estiro, atravesando tierras y mares para poder llegar hasta ellas. Take my hand, la podeis ver? Bah, no hace falta. Solo que sepais que esta ahi, para vosotras. Ahora grito y grito, muy fuerte. Hear my voice, la podeis oir? No es necesario, solo que sepais que ahi esta, animandoos y diciendoos lo que vosotras ya sabeis. Que todo va a salir bien, y que pronto todo lo malo se habra ido.

Siempre es dificil, y mas ahora que estoy lejos, poder estar ahi con vosotras. Pero no importa, para mi estais aqui. En mis pensamientos. Y esta, esto que escribo, soy yo. Solo para vosotras. Para suplir todo eso que no podeis ver mio, pero que esta ahi con vosotras. Mi mano, mi voz. Continue, I love you.

lunes, 19 de julio de 2010

Nosotros nos llevamos el mundial, pero ellos el sábado ganaron por goleada

Tres de la mañana. Con más alcohol que glóbulos rojos en sangre, la risa floja y la música de la fiesta tronando en mis oidos. Pues claro, me vengo arriba. De repente alguna de mis chicas me suelta:

-¡Astrid! Tú que sabes inglés ¡traduce!

Me doy la vuelta y me encuentro a mis amigas rodeadas de unos maromos rubios que, como diría más de una, se te caían las bragas al suelo según los veías. Holandeses, me chiva alguna.

Las chicas me agobian de lado a lado, traduciendo de todo. Desde "¿Cuando os vais?" hasta "Os jodimos el mundial eh". Kira hace una petición inusual que me provoca la risa:

-¡Astrid! ¡Diles que tienen que elegir una chica y liarse con ella!

Miro a mi izquierda y veo que dos-metros-diez (al que llamaremos así por imposibilidad de recordar, que digo recordar, ¡de saber su nombre!). Lo miro y riéndome me lanzo a explicárselo ante su cara de pasmo.

Yo: She sais that you have to pick a girl and score with her.

Dos-metros-diez: What?!

Yo: That you have to choose one and kiss her!

Dos-metros-diez: You!

Yo: Me?

Dos-metros-diez: Yes!

Y me besó. Me pegó un beso que me dejó sin respiración ¡literalmente! Madre mía, me habría gustado que las chicas lo cronometraran. Di que me gusta el buceo y tengo unos pulmones de la hostia, que sino... me desmayo al estilo de las viejas películas ¡pero por falta de oxígeno!

Por si fuera poco, dos-metros-diez me sacaba cuarenta centímetros de altura, casi me desnuca; me extraña no tener tortículis ahora.

Ay, pero valió la pena. Porque me encanta el buceo y todo lo que viene siendo deporte de riesgo por las alturas, porque joder como besaba, porque no había ningún holandés en mi lista y, porque después de la noche que me había pegado mi ex, un subidón era lo que más necesitaba. Porque sí, hacía dos horas me había liado con mi ex. Con el tío que pretende volverme loca, y ¿qué? No le debo nada, le dije a Abi cuando me reprochaba mi doble rollo. Quizás nosotros les ganaramos el mundial, pero ellos el sabado nos metieron una buena goleada. Que me quiten lo bailao, a mí y a todas las que disfrutaron de ese gran país que es holanda... y sus chicos.

viernes, 9 de julio de 2010

Se busca aparato de teletransportación

Quien dudara de que podía conseguirlo no me conocía bien, porque ya aspiro al perdón de David. Sí, de hecho, él ya me ha perdonado. Ahora solo queda que me perdone yo a mí misma.

Incluso en la distancia (¿qué obsesión tiene todo el mundo con irse de vacaciones fuera?) ya hablamos, nos reímos y bromeamos como siempre hemos hecho. Solo yo lloro, lloro por todo el daño que le he hecho, por no poder volver atrás y cambiar lo que hice. Y eso me angustia tanto que acabo pidiendo consejo, y tanto Imanol como Ela están de acuerdo, debo ser su amiga. Sí, la he cagado. Pero ahora es lo único que puedo hacer, quererle.

Las ganas que tengo de irme con él de fiesta. Como hasta agosto es imposible, hoy va a tu salud nene.

[....

Yo: exacto, ahí es cuando me he dado cuenta.. de que
a él.. yo no le quiero y no sabes la paz que me a dau eso
David: eso es lo que se necesita, paz. Pero no la encuentro
Yo: ¿y eso?
David: pues por ejemplo hoy me iba a liar con una pero he pnsado que no, y en la unica que he pensado ha sido en ti. No me digas por qué.
Yo: lo siento... La verdad es que no sé que decir.
David: yo tampoco, porque sabiendo que lo nuestro es imposible no se porque pienso en ti.
Yo: porque somos seres irracionales e impulsivos, porque queremos aquello que nos hace daño y porque tenemos la dolorosa capacidad de amar incluso cuando alguien no lo merece.
David: es posible, pero cuando de berdad vi que eras buena persona es cuando insististe tanto y yo me negue ha hablar.
Yo: porque duele, porque somos animales,
necesitamos protegernos, porque perdonar cuando alguien nos hace daño cuesta
mucho y tú lo has hecho...
David: el perdón es lo mínimo que te merecías después de ser la unica que siempre ha estado ahí.
Yo: David, perdonar es muy difícil, lo que tú has hecho es algo enorme, no sé si te lo habrán dicho pero eres maravilloso.
David: pues no me lo habian dicho nunca.
Yo: bien pues quiero que lo sepas.
David: pues te doy las gracias por decírmelo
Yo: es lo mínimo que te merecías porque tú también has estado ahí siempre.
David: te daría un beso pero no puedo, cosas de la red.
Yo: lo que daría por estar ahora a tu lado.
David: y yo.
Yo: ya... el día que inventen la teletransportación te juro que compro uno para ti y otro para mí.
David: echo. te juro que me iría hasta el fin del mundo para estar contigo ahora.
Yo: y yo david...
David: en momentos como estos uno se plantea comportamientos pasados.
Yo: como ¿por ejemplo?
David: por que pasé de ti, o porque no te respondi, o porque no te dejé claro lo que sentía.
Yo: no, no y no, a veces necesitamos mirar dentro de nosotros mismos pensar en nosotros en lo que nos pasa y olvidarnos del resto, resguardarnos y no dejar pasar a nadie o dejar pasar solo a quien nos apetece
David: yo me quedo embobadisimo cuando me hablas o me escribes. Soy un mamerto que flipas.
Yo: jajaj
David: pero me da igual.
Yo: jaja claro como vas pedo.
David: pues si. Pero lo que digo es real como la vida misma.
Yo: jaj
David: no te rías eh??
Yo: no no, lo juro, pinki promess

.....]

jueves, 1 de julio de 2010

Deseos de deseo

De los tíos del grupo, ¿a qué tres te llevarías a una isla desierta?

En realidad, no sé a quien se le ocurrió la pregunta pero ha sido suficiente para ponernos a todas a pensar... y a soñar. ¡Oh my god! Con tres no me bastaría, y es que cuando me he puesto a pensarlo me he dado cuenta de la de tíos que hay a mí alrededor dignos de los mejores anuncios de ropa interior; D&G deberían pasarse por aquí algún día... ¡Y yo mientras perdiendo el tiempo con mi ex! Si es que parezco tonta...

Total, que lo pienso por un momento y les digo convencida: ¡Saúl, Richi e Iván!

-¿Richi?- Preguntan.

-Sí joder, tiene... algo, no sé.-Me río.-Aunque prefiero a Saúl eh, dios mío lo que me pone ese hombre...

Se ríen, pero siguen sin entender lo de Richi. Sandra dice que piensa mover los hilos a mí favor con Saúl. Yeah, sé que lo puedo tener, y aunque eso le hace perder un poco la gracia me tiemblan las piernas solo de pensar en él... Mmm...

Y seguimos hablando, y Laura cambia de opinión cada dos por tres sin decidirse. Sandra lo tiene claro como yo aunque variamos en gustos y el resto me deja perpleja con algunos nombres. Al final ni siquiera con tres nos basta, queremos cuatro, o cinco, o seis... ¡soñar sale barato!

Y es que, como dijo un gran filósofo llamado Nietzsche una vez, estamos más enamorados del deseo que de lo deseado.

miércoles, 30 de junio de 2010

Tiritas y agua oxigenada

Me siento a tomar el café y pienso en el día de ayer. Lo pasé con Ela. Tuvimos mucha charla, risas y algún que otro lloro. La han herido, pero doesn´t matter porque sé que pronto volverá a estar bien. Ella es fuerte, ella es pura energía, ella es simplemente... Ela.

Ahora duele, las heridas siempre lo hacen. Y más dolerá cuando toque curarla con agua oxigenada para no dejar que se infecte. Pero todo acaba por curar y cicatrizar ¡y en ocasiones ni siquiera quedan marcas!

Pero me duele tanto verla así, me duele tanto no poder hacer nada para ayudarla. Si ella quisiera, yo lo daría todo por ella, porque ella es todo. Son muchos años ya, muchos años entendiéndonos, desentendiéndonos, odiándonos y queriéndonos. Sobre todo eso, queriéndonos.

Es mi apoyo, mi esperanza, mi luz cuando no sé qué hacer. Soy su osito, la loca que hace que ponga los ojos en blanco, la que puede (¡jodeos chicos!) quedarse dormida encima de su pecho.

Si llora, muero. Si ríe, resucito. Sé que, pronto, todo esto pasará y ella volverá a ser la de siempre. Pero mientras tanto, sabe que yo seguiré aquí con vendas y tiritas para curarla y hacer que duela menos.

Ela, aquí Astrid. Estés donde estés, estoy contigo.

jueves, 24 de junio de 2010

Mi frío corazón

Es la noche de San Juan. Una noche especial, mágica; se supone. ¿Lo ha sido realmente?

El nudo del estómago me disuadió de beber, quizás fue una señal. Así que me coloqué con Yara a base de porros. Sentía que volaba... hasta que me estrellé. Contra él. Contra el único que conseguía que me temblaran las piernas, contra el amor de mi vida, contra el tío que más dolor y felicidad me ha causado en la vida, contra el tío del que había dicho que me olvidaría.

Quería pensar que era fuerte, que podía resistirme, que podía decirle: "¡sal de mi vida cabrón!" Pero no. Demasiados años, demasiadas cosas vividas junto a él. Solo conseguí mantenerme seria y darle a entender lo mucho que puede joder que una persona tarde semana y media en contestarte un maldito mensaje.

¿Tienes que ser así de fría? Pregunta. Y a mí se me rompe el alma en pedazos todavía más pequeños, y me río. Por no llorar, claro. ¿Yo fría? Bah no, solo se me congeló el corazón de esperarte.

Se puso a discutir con Ela sobre el tema. Yo pasé y seguí con Yara. No quería acercarme a él, por si acaso.

Miradas cruzadas. Su grupo se iba, el mío se quedaba. Hizo amago de llamar a alguien en mi dirección, y yo justo me di la vuelta para mirar hacia allí. Casi chocamos, otra vez. Me miró, abrió la boca olvidándose de a quién iba a llamar, y me dijo si quería que quedáramos hoy.

No. Lo siento, estoy ocupada.-Le digo.

Me mira con resignación.

-¡Es verdad!-Me defiendo.

-Vale, vale-Dice lléndose.

Era verdad. Voy a estar ocupada el resto de mi vida; y es que todavía debo reunir los millones de pedazos de mi corazón roto y tratar de descongelarlo.

domingo, 20 de junio de 2010

Bendito Karma

Lo mucho que da de si una charla entre chicas, algo para beber y un par de cigarrillos.

Era inevitable que por un momento no saliera a relucir mi mal de amores. Y por qué no, también toda mi vida amorosa. Total, que hacemos un análisis completo. Y recuerdo a mi juguetito olvidado. Y como estamos de confidencias pues lo digo.

-¿Sabéis con quién me apetece liarme ahora mismo? Con Edgar.

Se ríen. Soy una reincidente en cuanto a hombres. Me divierten y cuando me cansan... al baúl de los juguetes, hasta que vuelvo a acordarme de ellos.

Juré que a Edgar no volvería a sacarlo por inmadurez mental... pero es que la parte física la cubre de sobra y seamos sinceras... ¿hay alguno mentalmente maduro? Pues eso. Además como dice Abi: un clavo saca a otro clavo. Afrika no está de acuerdo pero opina que un poco de diversión no hace mal a nadie. Y Ela, Ela simplemente se ríe.

Y deben de ser cosas del Karma que tres horas más tarde él oportunamente decida hablar conmigo por el correo. Sonrío, esto ya es pan comido. Así que le sigo el rollo y el tío pues se alegra, ya hace tiempo que lleva intentándolo.

Pero no me quedo satisfecha, ¡yo no quiero una noche! ¡Yo quiero mil y una! No una relación, of course. Pero quiero mi juguete disponible siempre que quiera. Así que se lo digo, y él no llega a entender del todo lo que quiero. Normal, ni siquiera yo lo tengo claro. Pero se lo explico más o menos y es entonces, en el momento en el que me dice que "lo que yo quiera" cuando me doy cuenta de que lo tengo agarrado por los huevos (¡yujuu!).

Pronto nos veremos. Ya se verá como va la cosa. Ya se verá si lo mantengo como muñeco favorito o acaba de nuevo en el baúl. No tengo nada que perder, y divertirme seguro que me voy a divertir.

Ha debido de ser en recompensa a la santa paciencia que tengo últimamente con todo el mundo. Me encanta el Karma.

viernes, 18 de junio de 2010

Everything is alright? No, but everithing IS GOING TO BE alright!

Suena Riding Solo de Jason Derulo. Me balanceo al ritmo sentada en mi sillón mientras deslizo las manos por el teclado. El ticlití de las teclas mientras voy escribiendo me resulta mas placentero que nunca.

No creo en dioses, divinidades y demás. Supongo que por eso decir que estoy "tocada por la diosa" es inapropiado, supongo que basta con que diga que debo de tener suerte en esta vida. Sí, y mucha.

Me han roto el alma en miles de pedazos. La gente me pregunta qué tal estoy; no saben nada of course. Pero sonrío y les digo que bien. Que todo está bien.

Vale y quizás sea mentira. Pero solo a medias. Al fin y al cabo todo va a estar bien, muy pronto.

Miro por la ventana, después de días y días, el sol vuelve a brillar. Tengo mi falda más mona esperando a que me la ponga,a mis amigas dispuestas a irse de fiesta y ninguna preocupación a parte de qué zapatos ponerme.

Sonrío y me río. Tarareo la canción. Definitivamente, todo va a estar bien.

lunes, 3 de mayo de 2010

Preguntando al personal, vol. I: ¿Se puede estar enamorad@ de dos personas al mismo tiempo?

En circunstancias normales lo que la gente opine sobre estos temas me importa tanto como que Plutón al final sea o no planeta(aunque que dejen de marear ya el asunto dios), principalmente porque a estas alturas tengo asumido que no demasiada gente comparte mi perspectiva del asunto y es inútil discutirlo. Ni ellos me van a cambiar, ni yo voy a intentar cambiarlos a ellos. Total, que suelo preferir no discutir estas cosas.

Pero llevaba una semana dándole vueltas al asunto: ¿se puede o no se puede? Y como ni yo misma lo tenía muy claro he decidido usar el método encuesta. Es rápido, sencillo, y a la gente le encanta contestar encuestas (menos las telefónicas claro). En serio, les encanta. Hoy un par casi se me echan encima.

Así que como he encontrado mucha colaboración al respecto he pensado en empezar a hacerlo más a menudo, siempre es curioso. La verdad es que esperaba el resultado contrario. Esperaba a princesitas que esperan a su ÚNICO príncipe azul, pero parece ser que incluso las princesitas bailan con más de uno en el baile. He aquí los resultados:



Gana el SI 13 a 5. I think so. Bueno y luego está Edgar con su "no sé"... cielo mío, con lo que no sabes se podrían escribir unos cuantos libros, los suficientes como para llenar la biblioteca de la universidad de Salamanca... pero en fin. Me habría gustado hacerle la pregunta a más gente pero la comunicación está... bien, vamos a dejarlo en difícil.

Lo que más me ha sorprendido es que la gente se muestre tan rotunda en el sí porque sé que ni la mitad de ellos se esperan la consecuente pregunta que va a tener su respuesta. Ya veremos sus caras... y sus respuestas. Yo sigo apostando por el sí, incluso conociendo la siguiente. Bueno, ¿y tú que opinas?

miércoles, 21 de abril de 2010

y él dijo: hoy quiero esa barbie

Nos falta la caja, el plástico de delante; y esos alambres que les ponían (y seguirán poniéndoselos) en los tobillos, las muñecas y alrededor del cuello y la cintura para tenerlas bien sujetas. Sí, es lo que nos falta para ser barbies.

Todas expuestas como en un gran supermercado esperando a que venga el niño caprichoso a comprarte. Y te compra. Te compra con halagos, miradas y sonrisas. Y te dice que dentro de poco estaréis juntos. Que pronto jugará contigo. Pero que de momento tiene que jugar con otra. Y tú esperas, olvidada en el baúl a que él se canse de esa otra. Y por fin llega el día. Pero... No. Parece ser que la otra tiene ahora un nuevo accesorio, un nuevo vestido, un nuevo descapotable a juego. Vamos, que viendo que iba a irse a jugar con otra, por fin ha cedido y está dispuesta a arrodillarse delante suyo y bajar con sus besos más allá del ombligo de él, o ha descubierto que de repente no le parece tan malo agacharse a recoger cosas delante de la cam...

La cuestión es que tú no llegas siquiera a salir del baúl. Y te resignas. Y cuando ya te has resignado, ¡zas! Algo ocurre y él deja de jugar con ella. Busca en su agenda de teléfonos, y te encuentra a ti, muñeca inocente, en su baúl...

Y hoy me queda la duda de si Áfrika, recien sacada del baúl, jugará con él. Dice que hablará con él, y yo le pregunto:

-Ya... hablar del tipo: hablo con él como amigos por el msn pero ya está, o... ¿oye vámonos a hablar a esa calle sentados en un banco durante la noche?

Porque la diferencia es brutal. En los dos casos va a haber lenguaje, solo que de diferente tipo... Áfrika se ríe. Tanto Ela, como Áfrika, como yo, sabemos que Áfrika, en el fondo, ya lo ha decidido, jugará con el niño si él quiere... ¿o no?

Bueno, tiempo al tiempo. Ya se verá. Como le decía a Ela, en esta situación yo veo tres posibilidades: Líate con él y carpe diem, vive la vida. O ni lo toques, no te merece, te ha tratado como una mierda. O... Juega. Juega a que realmente quieres algo, juega a que lo vas a llevar al séptimo cielo y cuando la cosa empiece a calentarse... Chao. Dile adiós y déjale con cara de gilipoyas. Enséñale que barbies hay muchas, pero mujeres no tantas. Acaba de perder a una.

Yo tengo claro porque opción optaría. Supongo que soy una una mujer mala y cabrona (¡gracias!), es todo un halago. Pero yo no soy Áfrika. Y ella tiene que elegir, y elija lo que elija hacer, haya o no haya kens por medio, si la hacen daño, si no se lo hacen y acaba casándose... siempre me tendrá aquí. Es lo que tienen las hermanas y barbies. La unión siempre hace la fuerza... ¿Por qué os creíais si no que había tantas barbies y tan pocos kens?

domingo, 11 de abril de 2010

Dichos, reglas y redichos

Dicen, que cuando una relación termina, todo cobra nuevo significado. Que cualquier cosa insignificante nos recuerda a esa persona, o eso dicen. El portal del final de la calle dejará de serlo para pasar a ser el sitio donde os disteis vuestro primer beso, la pasmina que tanto te gusta pasará a ser la pasmina con la que os cubristeis un día de lluvia, y el sofá de tu casa deja de serlo para ser un recordatorio de las miles de veces que ahí hicisteis manitas. Sí, todo cambia según dicen. Todo te recuerda a esa persona; cosas, sitios y situaciones que mientras estabas con él no te traían nada a la cabeza. El portal era el portal, la pasmina era la pasmina y el sofá solo un sofá. Pero en un segundo, todo cambia de color, luz, textura, olor,... Te parece poder sentir todavía las gotas de la lluvia que os mojaban debajo de la pasmina, el eco de la risa en el portal y su dulce olor en el sofá.

Pero todo es psicológico. El portal no deja de ser un portal donde miles de personas se han besado, y otras muchas han meado borrachas, la pasmina está seca y hoy el sol luce sin rastro de lluvia, y ese sofá no conserva más olor que el de las palomitas de la película que viste ayer, a lo sumo.

Aun así, aunque sepamos que es psicológico no podemos evitarlo, hacemos tonterías: Evitamos el portal, nos cubrimos con la pasmina y nos acurrucamos en el sofá. ¿Por qué será? Es bien sencillo. Tenemos miedo. Miedo al futuro, a un futuro donde algo que parecía eterno ya no existe. Y como tenemos miedo al futuro, nos aferramos al pasado y optamos por vivir en él.

Dicen que necesitamos la mitad de tiempo que hemos pasado en una relación para olvidar la misma. Esto es una gran putada. Y es que estas cosas deberían avisarlas antes de que ocurra, antes de que por un imcomprensible proceso bioquímico decidas que quieres pasar el resto de tu vida al lado de esa persona. Antes de enamorarte. Pero no, esto no es como la alarma del móvil que te dice que tu saldo se está agotando.

Por eso tenía yo la filosofia de "vamos a querernos una sola noche". Total, si la regla de las relaciones se cumple, mañana al mediodía ya te habré olvidado, y antes si bebimos demasiado. Pero las cosas no siempre salen como quieres y Ela, con su "si no arriesgas nunca ganarás" (para ella arriesgar es atreverse a querer durante... bueno, más de una noche; y ganar... pues la verdad, todavía no lo sé ¿que el también te quiera? bueh..) me come la cabeza y acabo donde acabo. Su filosofía tiene un fallo, y es que no menciona que si arriesgas también puedes perder. Y así acabas, evitando portales, cubierta con una pasmina y acurrucandote en el sofa.

Pero si seguimos los dichos y redichos populares de la psicología amorosa, sé que tarde o temprano volveré a ese portal con alguien, mi pasmina se mojará de nuevo bajo la lluvia y volveré a disfrutar mucho en ese sofá. Porque tarde o temprano, complementando a "es necesario la mitad del tiempo que duró la relación para olvidar la misma", está el dicho de que "un clavo... saca a otro clavo" x)

viernes, 9 de abril de 2010

Ela: Palabras-paraguas-agua-yo-foto

Recuerdos que se borran y otros que no

Al mismo tiempo que se llevaba el agua y el frio de los meses de invierno, marzo también se llevo otra cosa. Te llevó a ti. Quizás todo son épocas, ciclos, etapas y esas cosas, y era ya hora de cambiar como hacemos con la ropa. Quizás nuestra temporada ya había pasado y teníamos que renovarnos. Quizás. Solo quizás.

Ocurre que al igual que el paraguas que queda abandonado en una esquina recordándonos el invierno pasado, tu foto y otros muchos otros recuerdos también se han quedado para no permitirme que olvide el lugar que un día tú ocupaste.

Pero acabarán por desaparecer. Yo misma los haré ir desapareciendo, poco a poco. Aunque tanto tú como yo sabemos que nunca te irás del todo. Porque de igual manera que el paraguas puede tirarse a la basura y seguiremos estando seguros de que llegará el próximo invierno, puedo estar segura de que por mucho que el tiempo vaya borrándote nunca se irá tu recuerdo. Porque yo (¡bipolar de mí!), de la misma manera que iré ocupándome de eliminar todo lo que a ti me recuerde, hoy escribiendo estas palabras me he asegurado de que eso no ocurra.

Retazos de una vida pasada, pero no por ello menos válido.

Que no te engañen. No existen los cuentos de hadas, las princesas viven en cuentos de terror. Cuentos donde nadie dice lo que piensa, ni hace lo que desea; sino lo que se supone que tiene que decir y hacer. Allí, los vestidos y zapatos son incómodos, no dejan correr; ni vivir en realidad. Los príncipes no son tan buenos y no protegen, solo aprisionan y ahogan. Los dragones a su lado son una bendición, y es que por lo menos a esos puedes odiarlos. Porque el problema comienza cuando quien amas es quien te está matando por dentro.